La compactación del suelo es un estado en el cual los poros del suelo se hacen más pequeños de lo normal.
Los suelos compactados cuentan con poros más pequeños (las partículas del suelo se presionan entre sí), menos capacidad para retener el agua, menos aire y pueden formar alios irrompibles o costra superficial, lo que provoca una disminución (o un completo fracaso) del brote de semillas y que sus raíces no se desarrollen y extiendan correctamente.
Un uso excesivo de maquinaria pesada (p.ej., tractores) y no cumplir con las prácticas adecuadas en cuestión de gestión de suelo y riego (labrar a menudo, arar profundamente y exceso de riego) puede afectar negativamente a la estructura del suelo y provocar la compactación del suelo.







