Beneficios del jengibre para la salud

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Equipo editorial

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Beneficios del jengibre para la salud

Jengibre (Zingiber officinale) es una planta perenne cuyo tallo subterráneo comestible (rizoma) se utiliza en todo el mundo como especia y remedio natural. Originario del sudeste asiático, hoy se cultiva en más de 40 países tropicales, siendo India el mayor productor, seguida de China. El jengibre se valora por su sabor cálido y picante, así como por sus compuestos bioactivos, como el gingerol, que favorece la digestión al acelerar el vaciado gástrico. En esta guía completa, exploramos los beneficios nutricionales y para la salud del jengibre, además de ofrecer consejos prácticos sobre cómo conservarlo para mantener su máxima frescura.

Beneficios del jengibre para la salud

Alivia las náuseas y las molestias digestivas

El jengibre cuenta con una larga tradición como remedio para el malestar estomacal, respaldada por numerosos estudios clínicos. Una revisión sistemática de 109 ensayos clínicos aleatorizados encontró que el jengibre reduce de manera consistente las náuseas y los vómitos en mujeres embarazadas y en personas sometidas a quimioterapia. El compuesto gingerol acelera el tránsito de los alimentos por el estómago y los intestinos, facilitando el proceso digestivo y reduciendo la hinchazón y la indigestión.

La evidencia clínica muestra que el jengibre es especialmente eficaz para las náuseas y vómitos inducidos por el embarazo, con dosis óptimas de 250 a 500 mg, 2–4 veces al día durante 3–4 días. Los estudios han demostrado de forma consistente la efectividad del jengibre frente a placebo y tratamientos con vitamina B6, con efectos adversos mínimos.

Reduce la inflamación y el dolor

Las propiedades antiinflamatorias del jengibre ayudan a aliviar diferentes tipos de dolor. Diversos estudios indican que su consumo o aplicación tópica puede disminuir el dolor muscular tras el ejercicio, el dolor por osteoartritis de rodilla y las migrañas. También reduce los calambres menstruales. En algunos ensayos, su efecto analgésico fue comparable al de antiinflamatorios habituales, como el ácido mefenámico o el ibuprofeno.

Favorece la salud del corazón y el metabolismo

El jengibre puede beneficiar los factores de riesgo cardiovascular. Revisiones clínicas muestran que la suplementación con jengibre puede mejorar los perfiles de colesterol (disminuyendo triglicéridos, colesterol total y LDL, y aumentando el HDL). En personas con diabetes tipo 2, tomar entre 1 y 3 gramos de jengibre al día durante varias semanas ayudó a mejorar tanto los niveles de glucosa en sangre como de colesterol. También puede contribuir a moderar la presión arterial elevada.

Rico en antioxidantes

El jengibre contiene abundantes antioxidantes bioactivos (como gingeroles y shogaoles) que combaten el estrés oxidativo. Esto ayuda a reforzar el sistema inmunitario y puede favorecer que el organismo combata infecciones. De hecho, el jengibre presenta actividad antimicrobiana frente a ciertas bacterias y virus, lo que lo convierte en un remedio tradicional para aliviar síntomas de resfriados y gripes.

Potenciales efectos sobre el cerebro y anticancerígenos

Investigaciones recientes sugieren que el jengibre podría proteger las células cerebrales del daño oxidativo, reduciendo potencialmente el riesgo de enfermedades neurodegenerativas. Estudios de laboratorio también indican que sus compuestos pueden ralentizar el crecimiento de algunas células cancerígenas y los gingeroles están siendo estudiados por sus posibles propiedades anticancerígenas.

Ensayos clínicos sobre biomarcadores de cáncer colorrectal encontraron que 2 gramos diarios de extracto de jengibre (conteniendo un 5 % de gingeroles) durante 28 días mostraron resultados prometedores en la reducción de marcadores de inflamación en personas de riesgo normal y alto. No obstante, estos beneficios requieren más investigación en poblaciones clínicas más amplias.

Cómo conservar el jengibre

  • A corto plazo (temperatura ambiente o refrigerado): El jengibre fresco sin pelar se mantiene en buen estado de 1 a 2 semanas a temperatura ambiente. Para conservarlo más tiempo, guárdalo en el frigorífico, idealmente envuelto en papel de cocina y dentro de una bolsa o recipiente hermético. En la nevera, el jengibre puede mantenerse crujiente durante varias semanas (normalmente de 3 a 6 semanas).
  • Congelación: Para un almacenamiento prolongado, pela y corta o ralla el jengibre y congélalo. Coloca los trozos o porciones en bandejas de cubitos de hielo dentro de una bolsa de congelación. El jengibre congelado mantiene su mejor calidad durante unos 3 meses (y es seguro para consumo indefinidamente si se mantiene congelado). Se puede rallar directamente sobre los alimentos sin necesidad de descongelar.

El jengibre aporta sabor y beneficios para la salud a muchos platos. Una correcta conservación ayuda a mantener tanto su sabor como sus propiedades medicinales. Incluir jengibre en la dieta y mantenerlo fresco permite aprovechar al máximo todos sus beneficios para el bienestar.