Cómo cultivar higos en el jardín (paso a paso)

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Equipo editorial

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Cómo cultivar higos en el jardín (paso a paso)

Los higos (Ficus carica) son una elección excelente para los huertos o jardines porque son relativamente fáciles de cultivar, resistentes y producen frutos deliciosos y nutritivos. Los higos se pueden cultivar con éxito en distintos entornos, tanto si se dispone de un gran jardín como de un espacio limitado. Aquí tienes una guía paso a paso sobre cómo cultivar higos en tu jardín.

Qué tener en cuenta para cultivar higos

Los higos proceden de los climas cálidos, de tipo mediterráneo y prosperan en zonas con veranos largos y calurosos e inviernos suaves. Las higueras requieren al menos de 6 a 8 horas de luz solar directa para producir abundantes frutos. Los higos se adaptan mejor a las zonas de rusticidad 8 a 11 del USDA, aunque algunas variedades resistentes al frío pueden cultivarse en regiones más frías con los cuidados adecuados.

Los higos se adaptan bien a distintos tipos de suelo aunque prefieren los suelos francos con buen drenaje y con un pH entre ligeramente ácido y neutro, de 6,0 a 7,5. Siempre que tengan un buen drenaje, los higos se pueden cultivar en suelos arenosos y arcillosos. Antes de plantar podemos enriquecer el suelo con materia orgánica como compost o estiércol bien descompuesto, para mejorar la fertilidad y la retención de agua. 

Plantar higos en el jardín

Las higuera pueden crecer tanto en el suelo como en jardineras grandes. Si vive en un clima más frío, cultivar higos en maceta le permitirá trasladarlos al interior durante el invierno, protegiéndolos de las heladas.

  • Escoger una variedad de higo que se adapte al clima y a las condiciones de cultivo de su zona. Algunas de las variedades más populares son 'Brown Turkey', 'Celeste' y 'Kadota'. Para climas más fríos, puede sopesar elegir variedades resistentes al frío como 'Chicago Hardy', que puede tolerar temperaturas más bajas.
  • Las higueras prefieren un lugar soleado y protegido en el jardín. Para preparar el suelo cave hasta una profundidad de 30 cm (12 pulgadas) e incorpore compost u otra materia orgánica para garantizar un buen drenaje y mejorar la fertilidad. Las higueras no soportan los suelos encharcados, así que si el suelo de su jardín es muy arcilloso, plántelas en bancales elevados o en jardineras.
  • Si va a plantarla en el suelo, cave un hoyo que tenga el doble de anchura que el cepellón de la higuera y aproximadamente la misma profundidad. Coloque con cuidado el árbol en el hoyo, asegurándose de que el cepellón esté nivelado con la tierra circundante. Rellene el hoyo con tierra y presione ligeramente para eliminar las bolsas de aire. Riegue abundantemente después de plantar para facilitar que el árbol se establezca.
    Si tiene un espacio limitado puede plantar higueras en macetas grandes de al menos 50 cm (20 pulgadas) de anchura y de profundidad. Utilice un sustrato que drene bien y asegúrese de que el recipiente tenga agujeros de drenaje. Las higueras cultivadas en jardineras suelen necesitar un riego más frecuente que aquellas plantadas en el suelo, por lo que debemos supervisar regularmente la humedad de la tierra.
  • Las higueras, una vez se han establecido, son resistentes a la sequía pero producirán mejores frutos con un riego consistente durante el periodo de crecimiento. Riegue bien las higueras jóvenes una o dos veces por semana, dependiendo de las precipitaciones y del sol. En cuanto a las plantas maduras, riegue cuando los primeros centímetros del suelo estén secos. Tenga cuidado de no regar en exceso, ya que las higueras no prosperan en suelos empapados.
  • En lo que respecta a la fertilización, los higos suelen requerir una alimentación mínima. Basta con aplicar un abono equilibrado de liberación lenta a principios de primavera y otro a finales de verano. También puede utilizar abono orgánico o estiércol alrededor de la base del árbol para aportar los nutrientes necesarios. Puede que necesite suministrar más fertilizante si el árbol da señales de tener escasez de nutrientes, como hojas amarillentas, o si la producción de fruta en un año es muy grande.
  • Podar las higueras le ayudará a mantener el tamaño, la forma y la productividad. Las higueras, especialmente las más jóvenes, requerirán una poda ligera que favorezca el crecimiento fuerte de las ramas. Debemos eliminar las ramas muertas, dañadas o las cruzadas a finales del invierno o principios de la primavera y aclarear las del interior para mejorar la circulación del aire.
  • Los higos son relativamente resistentes a las plagas y enfermedades, pero aún así pueden contagiarse de plagas comunes de jardín como pulgones, cochinillas y arañas rojas. Para evitar infestaciones, inspeccione periódicamente su higuera y elimine las plagas a mano o con un chorro fuerte de agua. Introducir y aumentar la población de insectos beneficiosos, como las mariquitas, también puede ayudar a controlar las poblaciones de plagas. Los higos son sensibles a enfermedades fúngicas como la roya y la mancha foliar, sobre todo en climas húmedos. Para reducir el riesgo de enfermedades, asegúrese de que el aire circule correctamente podando y manteniendo una buena distancia entre las plantas. Evite el riego por aspersores que simulan la lluvia ya que pueden favorecer el crecimiento de hongos y retire las hojas caídas o los restos que haya alrededor del árbol para mantener limpio el entorno en el que crece la planta.
  • Dependiendo de la variedad, las higueras suelen empezar a dar fruto a los 2 ó 3 años de la siembra, dependiendo de la variedad. La fruta estará lista para la recolección cuando está blando al tacto y tiene el cuello ligeramente doblado sobre la rama. Los higos no maduran después de la cosecha por lo que es importante recolectarlos cuando estén completamente maduros. Los higos maduros están suaves cuando se presionan ligeramente y tienen un aroma dulce. Para cosecharlos retuerza con cuidado el rabillo para no dañar la fruta ni el árbol. Los higos se rasgan con facilidad así que manipúlelos con cuidado después de la recolección.