Iniciar y administrar una finca puede ser intimidante, especialmente para las mujeres rurales por la falta de apoyo y recursos.. La incertidumbre del éxito, sumada a la falta de educación y financiamiento, impide a muchas mujeres rurales iniciar su propia finca. Es difícil y desafiante cambiar la situación de las mujeres, cuando carecen de poder político y autoridad. A medida que el cambio climático se intensifica, su necesidad de autonomía y seguridad alimentaria se vuelve cada vez más urgente.
En Sustainable Harvest International (SHI), comprendemos los obstáculos de las mujeres agricultoras en un contexto cada vez más retador. En Centroamérica trabajamos con mujeres de todas las edades determinadas a superar esos obstáculos sociales, económicos y culturales para sostener a sus familias y mejorar sus comunidades.

Valentina Rodríguez, agricultura asociada con SHI con sede en Panamá, mantiene su cultivo de piña y prepara plántulas para la reforestación.
Las agricultoras que trabajan con SHI participan en capacitaciones durante los cuatro años del programa, enfocándose en las prácticas sostenibles y el desarrollo de pequeños emprendimientos o iniciativas económicas.
Ellas toman decisiones sobre la dirección y el futuro de la finca, incluyendo la selección de cultivos. Muchas de las mujeres con las que trabajamos están a cargo del hogar. Y reconocen las necesidades de la familia, para decidir qué alimentos cultivar, cosechar, almacenar, usar y cocinar. Su compromiso a mejorar la salud de sus familias impulsa su pasión por la agricultura.

La agricultura Rosa Argueta, colaboradora de SHI en Honduras, muestra los productos que elabora con achiote delante de su árbol de achiote.
Dificultades para las mujeres en la agricultura
Desafortunadamente, la expectativa cultural en los países de la región centroamericana es que las mujeres se dediquen principalmente a las actividades domésticas creando múltiples barreras para su inserción en la agricultura. Los recursos, la educación agrícola y las oportunidades de mercado a menudo priorizan a los hombres. Obtener financiamiento se vuelve difícil debido al diseño de los productos financieros que no consideran las condiciones desiguales de las mujeres para el acceso a estos servicios. El acceso a la tierra con derecho de título representa un importante obstáculo para las mujeres rurales en la región, limitando el acceso al principal medio de vida de las familias como es la tierra. También considerar que el tamaño de estas propiedades son consistentemente más pequeñas que sus pares hombres.
Sin embargo, estas barreras no impiden que las mujeres rurales triunfen en la agricultura sostenible.

Romula Cantun, agricultora asociada con SHI con sede en Belice, orgullosamente muestra su parcela agroforestal.
Superar la desigualdad de género
Las agricultoras asociadas con SHI rotan y cosechan sus cultivos según la temporada, lo que permite que el suelo se recupere. Algunas amplían sus parcelas hacia el final del programa, demostrando su increíble capacidad para gestionar una finca y un pequeño negocio agrícola familiar.
Una agricultora asociada con el programa de SHI en Honduras, la Sra. Isabel Montoya, práctica la construcción de terrazas y dibuja curvas de nivel, lo que ayuda a prevenir la erosión del suelo. Las agricultoras asociadas con SHI implementan con facilidad prácticas sostenibles. Su dedicación por mejorar tanto su salud como la de su comunidad las incentiva a aprender rápidamente.
Diseñar una finca dirigida por mujeres
Las agricultoras asociadas con Cosecha Sostenible Internacional (SHI) aprenden a plantar parcelas agroforestales y a cultivar huertos orgánicos. Las agricultoras aprenden a cultivar diversos cultivos en su patio trasero o en su pequeña parcela, preservando la biodiversidad. Cultivar sus propios alimentos les permite la seguridad y la soberanía alimentarias. Las familias disfrutan de cosechas durante todo el año gracias a la rotación de cultivos, que también mantiene la fertilidad del suelo. A lo largo del programa, las mujeres aprenden a preparar y aplicar fertilizantes orgánicos, eliminando la necesidad de productos químicos dañinos que deterioran la calidad del suelo. Pero sobre todo las mujeres aprenden a empoderarse y reconocerse como agentes de cambio para sus familias y comunidades.
Los sistemas agroalimentarios en las zonas rurales donde trabaja SHI los principales cultivos y rubros incluyen:
- Café
- Plátano
- Piña
- Cítricos
- Árboles madereros, como la caoba en Belice
Muchas agricultoras que participan en el programa de SHI se enorgullecen de cuidar sus tierras. Comparten generosamente sus cosechas con sus comunidades, asegurando que sus vecinos estén bien alimentados y bien nutridos, fortaleciendo el capital social de la comunidad con expresiones de solidaridad y cohesión social. Las agricultoras desempeñan un papel clave en el avance de la agricultura sostenible y lo seguirán haciendo durante décadas. Organizaciones, gobiernos e instituciones pueden ayudar a las agricultoras a generar un mayor impacto apoyándolas y minimizando las barreras que enfrentan.

Para saber más
Fomentar la igualdad de género en el sector de la acuicultura
Referencias
- https://www.nationalgeographic.com/culture/article/partner-content-empowering-female-farmers
- https://www.sustainableharvest.org/


