¿Qué es el silvopastoreo y cómo pueden aplicarlo y beneficiarse de él los agricultores?

Carina Rover

Agrónoma con un Máster en Agroecosistemas

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¿Qué es el silvopastoreo y cómo pueden aplicarlo y beneficiarse de él los agricultores?

¿Por qué debemos plantar árboles en los pastos?

Los sistemas silvopastoriles ofrecen una alternativa para la diversificación de ingresos y un enfoque más sostenible a la ganadería. Al combinar intencionadamente la producción animal y forrajera con los árboles, este sistema contribuye a aumentar la productividad, los beneficios económicos, la diversidad biológica y la conservación de los procesos ecológicos en las zonas dedicadas a la ganadería.

Los sistemas silvopastoriles se caracterizan por integrar árboles, pastos y animales en la misma zona con el objetivo de obtener productos y servicios de estos componentes.

Constituyen una herramienta de gestión del paisaje de gran valor ya que ayudan a mitigar los impactos negativos de la agricultura y fomentan la conservación de la biodiversidad y la estabilidad de los procesos ecológicos.

¿Qué es el silvopastoreo y cómo pueden aplicarlo y beneficiarse de él los agricultores?

¿Cómo construir un sistema silvopastoril? 

Suponiendo que el agricultor ya tenga una producción ganadera, puede seguir los pasos siguientes: 

1 – Elegir las especies de árboles: los árboles proporcionan sombra a los animales durante los periodos de calor intenso y ofrecen oportunidades de ingresos extra para el agricultor. También mejoran la biodiversidad del suelo y medioambiental. Los árboles pueden servir como una segunda fuente alternativa de ingresos mediante la producción de madera u otros productos como las frutas. Debemos tener en cuenta la mano de obra necesaria para su cultivo y extraer los recursos. Elegir varias especies de árboles fomenta la biodiversidad y un medioambiente equilibrado. Siempre debemos dar prioridad a los plantones de mejor calidad.

2 – Cartografiar la ubicación de los árboles: a la hora de seleccionar la ubicación en la que plantaremos los árboles debemos tener en cuenta la posición del sol, la cobertura de sombra y otros factores esenciales para la gestión posterior. Podemos plantar los árboles en hilera simple o doble, en un bosque (arboleda) o dispersos por los pastos.

3 – Construir vallas: dependiendo del tamaño de las plántulas de los árboles, las prácticas de gestión ganaderas y las especies que hayamos seleccionado, podemos construir vallas alrededor de las zonas donde hayamos plantado los árboles para protegerlos del pastoreo. Las vallas (electrificadas) aumentan las probabilidades de que los árboles jóvenes se establezcan con éxito.

 A pesar de los muchos beneficios, es importante que tengamos en cuenta los costes de implementar un sistema silvopastoril. Si bien podemos obtener las plántulas sin coste alguno, al construir las vallas incurriremos en gastos. No obstante, introducir árboles generará unos ingresos extra que, con el tiempo, compensarán estos gastos iniciales.

¿Qué es el silvopastoreo y cómo pueden aplicarlo y beneficiarse de él los agricultores?

Al implantar un sistema silvopastoral, debemos evaluar que las especies forrajeras sean compatibles con la sombra que darán los árboles. Debemos elegir especies que toleren la sombra y evitar cubrir todo el pasto con sombra. Es importante mantener partes del campo abiertas (sin sombra) para que los animales puedan permanecer al sol y calentarse en los días fríos.

Entre los ejemplos más extendidos de sistemas silvopastorales cabe citar la integración de eucaliptos plantados en hileras (las distancias entre estos árboles debe ser grande) en los pastos. Los eucaliptos actúan como cortavientos y dan sombra a los animales. Una vez hayan madurado, los podremos vender para la producción de madera y plantar plantones nuevos en el mismo lugar. La diversificación de las especies arbóreas, por ejemplo combinar la producción de madera con la de plátanos, proporcionará distintas fuentes de ingresos, pero es necesario que seleccionemos especies que estén adaptadas a la región.

 

Conclusión

Al combinar la producción ganadera con el cultivo de plantas en la misma zona, los sistemas silvopastoriles mejoran la productividad. Además de contribuir a la reducción de la erosión del suelo, la conservación del agua y la humedad y a disminuir la dependencia de los fertilizantes minerales, incluir árboles en las zonas de pastos sirve como una segunda fuente de ingresos, cortavientos y sombra para los animales. Con una buena gestión, este sistema también puede capturar y fijar carbono, afrontando los problemas de sostenibilidad y las emisiones de dióxido de carbono.

Carina Rover
Agrónoma con un Máster en Agroecosistemas

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