Los residuos de los alimentos: un recurso valioso en la economía circular

Los residuos de los alimentos: un recurso valioso en la economía circular
Residuos alimentarios

Madhura Rao

Investigadora y divulgadora científica

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Cuando se desperdicia la comida en lugar de utilizarla para el consumo del ser humano, nos enfrentamos a problemas como la inseguridad alimentaria y la malnutrición, la pérdida de recursos naturales, así como la expansión de los vertederos y la emisión de gases de efecto invernadero. Debido a ello, reducir el desperdicio de alimentos se ha convertido en una prioridad para casi todos los gobiernos del mundo. Sin embargo, a pesar de nuestros mejores esfuerzos y debido a problemas de seguridad alimentaria, errores de logística, fenómenos meteorológicos inesperados e infestaciones de plagas, algunos alimentos acaban siendo residuos. Por ello, además de las medidas para reducir los residuos, es importante diseñar vías de valorización eficaces. 1 A través de la valorización, p.ej., el proceso de crear valor a partir de algo, podemos aprovechar mejor los excedentes y subproductos agroalimentarios. Esto es especialmente relevante a medida que el sistema alimentario adopta los principios de la economía circular.

¿Qué es la economía circular?

La economía circular es un sistema económico diseñado para eliminar los residuos y  fomentar el uso continuo de los recursos. Se basa en mantener los materiales y los productos en uso durante el mayor tiempo posible, aprovechando al máximo su valor y recuperando y regenerando los productos y materiales al final de su vida útil.

Los principios de la economía circular de para aprovechar mejor los materiales y los recursos son extremadamente relevantes para el sistema alimentario ya que intentamos satisfacer las necesidades nutricionales de la creciente población mientras nos enfrentamos a una gran disminución de tierras cultivables y recursos agrícolas disponibles. En los próximos años, muchos países exigirán a sus productores, fabricantes y minoristas de alimentos que comiencen a circularizar sys operaciones.2 Por lo tanto, es importante comprender y concienciar sobre cómo se pueden utilizar los alimentos como un recurso valioso cuando se retiran de la cadena de suministro de alimentos convencional.

¿Cómo valorizar los alimentos en la economía circular?

  • Redistribuir o reprocesar para el consumo humano

A veces, los alimentos se retiran de la cadena de suministro convencional por razones estéticas como no ser de un tamaño, forma o color determinados o por defectos de etiquetado o empaquetado. Estos alimentos pueden seguir utilizándose con seguridad para el consumo humano. Si los mercados o puntos de venta habituales no son una opción, estos alimentos pueden derivarse a otros destinos como supermercados de descuento y cooperativas de vecinos.3 También se pueden donar a comedores sociales y bancos de alimentos para ayudar a personas con inseguridad alimentaria. Los subproductos como las cáscaras de las frutas y otras partes de verduras que no sean aptos para el consumo directo se pueden reprocesar y convertirse en productos de valor añadido como zumos, sopas y aperitivos.4 También se pueden extraer compuestos biológicos valiosos de estos materiales para producir distintos ingredientes para fabricar alimentos y nutracéuticos.3

  • Reutilizar para producir piensos

La siguiente opción más sostenible para valorizar los residuos alimentarios es utilizarlos para producir piensos para animales en la cadena de suministro de alimentos.3 Cuando se utilizan para producir piensos, estos materiales vuelven a entrar en la cadena de suministro de alimentos a través de los diversos productos que se obtienen de los animales. Nutricionistas y tecnólogos de la alimentación animal pueden garantizar el procesamiento adecuado y la combinación de estos materiales para asegurar que las aves de corral, el ganado y los animales criados en criados en acuicultura reciban piensos apropiados y lo suficientemente nutritivos. Esto también reduce la dependencia del sector en las tierras agrícolas y los cultivos alimentarios, dejando más recursos para producir alimentos vegetales para el consumo humano.

  • Reciclaje para uso no alimentario

Cuando el uso para el consumo humano o la producción de piensos para alimentación animal no sea viable, los residuos alimentarios pueden reutilizarse y reciclarse para otros usos no alimentarios dentro de la economía circular. Tecnologías como la digestión anaeróbica o el compostaje pueden transformar los residuos orgánicos de alimentos en recursos valiosos como el biogás para la producción de energía o el compost para fines agrícolas.5 Además, determinadas industrias no alimentarias pueden sacar provecho de estos materiales derivados de los alimentos. Por ejemplo, los residuos orgánicos se pueden procesar para crear envases y plásticos biodegradables o incluso utilizarse en la producción de productos bioquímicos, prolongando la vida útil y el valor de los recursos alimentarios más allá de su uso inicial.5 Los residuos de los alimentos también se pueden utilizar para extraer enzimas y antioxidantes o colorantes naturales utilizados en el sector de la cosmética, farmacéutico u otras aplicaciones industriales.5

¿Cuáles son las barreras a las que nos enfrentamos cuando utilizamos los residuos alimentarios como recurso?

Muchos empresarios innovadores y responsables políticos comprometidos con la sostenibilidad ya están trabajando para que podamos utilizar de forma adecuada los residuos alimentarios en lugar de enviarlos a los vertederos. Sin embargo, para valorizar los alimentos de manera eficaz y a gran escala, debemos superar varios obstáculos como (1):

  • Desafíos logísticos: Gestionar y recoger los residuos alimentarios de distintas fuentes puede ser logísticamente complejo. Coordinar su recolección, transporte y procesamiento requiere una infraestructura y sistemas, a menudo, no existen o están poco desarrollados en muchas regiones.
  • Problemas con la normativa o la seguridad: Existen reglamentos y normas de seguridad estrictos respecto a la reutilización de los residuos alimentarios para el consumo humano o animal. Garantizar que este tipo de valorización produzca alimentos o piensos seguros, higiénicos y que cumplan la normativa vigente requiere invertir en tiempo y recursos.
  • Percepción del consumidor: Cambiar la percepción de los consumidores respecto a los “residuos” alimentarios puede ser todo un reto. Fomentar la aceptación y utilización de productos derivados de los residuos alimentarios puede encontrar resistencia debido a estigmas sociales o ideas equivocadas.
  • Viabilidad económica: La viabilidad económica de reutilizar los residuos alimentarios puede ser una barrera. A menudo, los costes asociados con la recolección, el procesamiento y la distribución pueden sobrepasar los aparentes beneficios, lo que hace que sea económicamente inviable para las empresas.

¿Cómo podemos aprovechar mejor los residuos alimentarios en el futuro?

Superar las barreras que hemos mencionado anteriormente requiere un enfoque sistémico y multidimensional que incluya la innovación tecnológica y de la cadena de suministro, intervenciones políticas, mecanismos legales accesibles y receptivos, y la educación de los consumidores. Dada la naturaleza omnipresente y transversal del problema del desperdicio de alimentos, la valorización requerirá que las partes interesadas cooperen entre ellas. Las campañas para informar a los consumidores, las subvenciones a empresas prometedoras, dar a conocer los ejemplos que hayan tenido éxito y adaptarse a los requisitos normativos de las regulaciones para garantizar la seguridad de los consumidores y responder a las necesidades de las empresas son los primeros pasos. Además, intercambiar conocimientos, las asociaciones a largo plazo y el pensamiento creativo son fundamentales si queremos alejarnos del enfoque actual de «seguir como hasta ahora» y garantizar que aprovechamos el potencial de los residuos alimentarios como material rico en nutrientes y un valor que puede utilizarse para fines diversos.

Referencias:

  1. Rao, M., Bast, A., & De Boer, A. (2021). Valorized food processing by-products in the EU: Finding the balance between safety, nutrition, and sustainability. Sustainability, 13(8), 4428. https://doi.org/10.3390/su13084428
  2. Liaros, S. (2021). Circular food futures: what will they look like? Circular Economy and Sustainability, 1(4), 1193-1206. https://doi.org/10.1007/s43615-021-00082-5
  3. Papargyropoulou, E., Lozano, R., Steinberger, J. K., Wright, N., & bin Ujang, Z. (2014). The food waste hierarchy as a framework for the management of food surplus and food waste. Journal of cleaner production, 76, 106-115. https://doi.org/10.1016/j.jclepro.2014.04.020
  4. Bhatt, S., Lee, J., Deutsch, J., Ayaz, H., Fulton, B., & Suri, R. (2018). From food waste to value‐added surplus products (VASP): Consumer acceptance of a novel food product category. Journal of Consumer Behaviour, 17(1), 57-63. https://doi.org/10.1002/cb.1689
  5. Cecilia, J. A., García-Sancho, C., Maireles-Torres, P. J., & Luque, R. (2019). Industrial food waste valorization: a general overview. Biorefinery: Integrated Sustainable Processes for Biomass Conversion to Biomaterials, Biofuels, and Fertilizers, 253-277. https://doi.org/10.1007/978-3-030-10961-5_11

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